En defensa de la reserva fraccionaria de la banca

(Haz click aquí con el botón derecho del ratón y elige la opción «Guardar enlace como» para descargar el archivo mp3 de esta Conversación en libertad y escucharlo en tu reproductor de mp3.)

La mayoría de los economistas de la Escuela Austriaca denuncian la actividad de la banca con reserva fraccionaria como causa principal de los ciclos económicos. El más influyente de ellos en España es, posiblemente, el profesor Jesús Huerta de Soto, que no hace mucho explicó sus tesis en esta conferenciaCon todo, dentro de esta Escuela existen voces discrepantes que defienden esta práctica y argumentan que la causa de los ciclos de auge y depresión es otra muy distinta.

En este nuevo programa de Conversaciones en libertad Francisco Capella y Luis Alberto Iglesias refutan los argumentos que el profesor Huerta de Soto esgrime contra la reserva fraccionaria en su libro Dinero, crédito bancario y ciclos económicos, entre otros:

  • El privilegio para incumplir el contrato de depósito bancario.
  • El delito de apropiación indebida por parte de los bancos.
  • La paradoja de la doble disponibilidad.
  • La avaricia histórica de los orfebres y los banqueros.

Escucha En defensa de la reserva fraccionaria para entender definitivamente cómo funcionan el dinero y la banca y qué relación tienen ambos con los ciclos económicos.

Educación para la libertad es un proyecto que nace por creer que el conocimiento es la vacuna contra la ignorancia que vuelve a las sociedades presas fáciles de demagogos, totalitarismos e ideas incorrectas. Espero que disfrutes esta Conversación en libertad.

Un cordial saludo,

Luis Alberto Iglesias

Nota 1: Para saber más acerca de la reserva fraccionaria, escucha Una breve historia del dinero y Finanzas, banca y ciclos económicos.

Nota 2: Te recomiendo que leas los artículos que Francisco Capella ha dedicado al dinero, el crédito, la banca y las finanzas.

Anuncios

Acerca de Luis Alberto Iglesias
Profesor, formador, traductor e intérprete. Liberal. Director comercial en www.elartedepresentar.com El conocimiento es la vacuna contra la ignorancia que vuelve a las sociedades presas fáciles de demagogos, totalitarismos e ideas incorrectas.

18 Responses to En defensa de la reserva fraccionaria de la banca

  1. Natalia says:

    Me gusta cómo explica las cosas Paco Capella.

  2. Pingback: En defensa de la reserva fraccionaria de la banca | intelib

  3. Francisco Capella says:

    Muchas gracias, Natalia.
    Paco Capella

  4. Natalia says:

    Gracias a usted, señor Capella. Lo conozco a usted a través de este blog, y no me pierdo sus conferencias. Sus exposiciones resultan siempre muy amenas y didácticas.

  5. Alex says:

    Dejando de lado si la reserva fraccionaria es aceptable o no, hay que preguntarse si en un mercado libre existiría, y la respuesta es evidente : Sí existiría.

    Con el bitcoin, y ante la ausencia absoluta de regulación de ésta nueva moneda, habrá que irse con ojo, porque no me cabe duda que tarde o temprano algún banco online la usará, a costa de su prestigio.

    A mi JHS me encanta, pero creo que en ésto yerra de pleno, no porque tenga o no razón, sino porque no va a poder hacerse nada por evitarlo. Claro que me parece que tampoco está muy a favor de las monedas digitales.

  6. Gracias por tu aportacin, Alex. Un cordial saludo.

  7. pep says:

    Quizá un acercamiento teórico a la historia lleva al profesor Huerta del Soto a descansar su teoría del ciclo sobre la reserva fraccionaria. Una excelente aportación de Capella que por otra parte se puede observar también en la magna obra de Rallo “más mercado y menos estado”. De todos modos daría lo que fuera por escuchar a JHS contestando a esto.
    Felicidades Luis y a Paco Capella por su sencilla explicación, aquí tienes un sincero admirador desde ya.

  8. Me alegra que te haya gustado esta Conversacin en Libertad, Pep. Difndela entre aquellos a quienes pueda interesar. Gracias por pasar a formar parte de la familia de amigos de Educacin para la Libertad. Un saludo.

  9. Javier Garrido says:

    Hola Luis Alberto

    Enhorabuena por este nuevo audio… toda una joya!

    Permíteme que añada un par de enlaces por si le resulta de interés a tus seguidores (disculpa la autocita, pero he participado en ellos defendiendo una postura conciliadora):

    http://www.juandemariana.org/comentario/5716/descalce/plazos/riesgos/1/
    http://www.juandemariana.org/comentario/5744/descalce/plazos/riesgos/2/

    y un artículo de Phillip Bagus:
    http://libertarianpapers.org/articles/2010/lp-2-2.pdf

    Por cierto, ¿para cuando una entrevista a Huerta? 😉

    Un saludo

    PD: Con todo, no creo ambos estén en posesión de la verdad absoluta… es un debate que me sigue pareciendo apasionante! Seguiremos más adelante…

  10. Gracias por tu aportación, Javier. Me alegra que te haya gustado esta Conversación en Libertad. Ayuda a que llegue a quien pueda interesar.
    Un saludo.

  11. Juan says:

    Aun reconociendo el gran conocimiento e inteligencia del señor Capella, hay un punto en el que se equivoca, o al menos se excede. Me refiero a lo de la pertinencia o no de cambiar el nombre de “depósito” por otro más apropiado de “préstamo a la vista”, por ejemplo. Él califica a los partidarios de cambiar el nombre de “esencialistas ingenuos” que “no entienden” que la realidad es más ancha que sus estrechas “categorías mentales”, que se comportan “infantilmente” y que les dan “rabietas” cuando él les explica que “depósito bancario” no tiene por qué ser un mal nombre.

    Pues bien: Hace años que vengo interesándome por los misterios del dinero y he leído, preguntado a amigos, y hasta a empleados de banca; y ninguno, absolutamente ninguno, sabía que un depósito bancario era en realidad un préstamo que le hacíamos al banco, con la única diferencia con un bono, en el orden de prelación en caso de quiebra. Al final, gracias a Capella, Rallo y otros, aprendí eso y muchas cosas más. Ahora voy dando “conferencias” a todos mis amigos. Y podéis creerme si digo que la gente se queda perpleja y alguno me toma por rarito (ahora con la crisis están aprendiendo argot financiero a marchas forzadas).

    Tiene razón Capella en que el lenguaje está vivo y va evolucionando y las palabras van cogiendo significados distintos con el tiempo. Pero hay muchas palabras que tienen diferente significado o matiz en el ámbito coloquial que en el técnico, y puesto que el significado coloquial (reflejado en la RAE) de depósito, NO es el de préstamo a la vista, me parece más que pertinente cambiarle el nombre o de advertir a la población de forma explícita de eso hecho. También advertir de que lo que figura en sus cartillas de ahorro no es dinero sino “promesas de pago de dinero”.

    Tres cosas más:
    1) Se sorprende de la ingenuidad de la gente, incluidos economistas, y hasta de la de Jesús Huerta de Soto. Yo soy más de la opinión del propio Capella que de la de Huerta de Soto, pero llamar ingenuo a Huerta de Soto… Huerta de Soto puede estar equivocado en ese punto (y yo creo que lo está), pero ingenuo… Ya te vale Capella.
    2) Reconoce Capella que él mismo, en el pasado, estaba en contra de la reserva fraccionaria. ¿Era ingenuo entonces? Yo pienso que simplemente ahora sabe más. Pero seguro que dentro de 10 años sabrá aún más. ¿Qué dirá dentro de 10 años de su “ingenuidad” de hoy?
    3) Dice que esa teoría “conspiranoica” de que los bancos usaban los certificados de depósito para hacer negocios a espaldas de sus clientes no hay quien se la crea. Uno de sus argumentos es que “los clientes no podían ser tan tontos”. Y yo le pregunto a Capella ¿En qué quedamos?: Por un lado somos ingenuos por no saber que los depósitos bancarios son préstamos a la vista o por confundir el dinero con las promesas de pago, pero por otro lado somos muy listos y los banqueros no nos engañan. Parece que según le conviene, somos tontos o somos listos.
    Yo te voy a dar la respuesta Capella: Somos tontos. Antes y ahora. Siempre.

  12. Gracias por tu comentario, Juan. Estoy seguro de que Capella te responderá con gusto.
    Un saludo.

  13. Francisco Capella says:

    Juan, muchas gracias por tu excelente comentario.

    Si la gente se molestara en leer los contratos que firma al relacionarse con su banco y en adquirir un poco de cultura monetaria y financiera, quizás lo tendría algo más claro. Y reconozco que yo mismo, hace años, no lo tenía nada claro (era ignorante, “ingenuo” si se quiere, no pretendo que sea una palabra perfecta); pero al menos sabía que no lo tenía claro, no intentaba imponer mi interpretación de la situación a otros; me tragué las falacias de los defensores del 100% y luego vi en qué estaban equivocados, que es básicamente en todo.

    Respecto a cambiarle el nombre: el término “depósito” se usa más en el debate académico y en el estrictamente jurídico que en la operativa bancaria: el cliente tiene una cuenta (corriente o de ahorro) y realiza ingresos y retiradas de efectivo (y casi nadie hace realmente ingresos de dinero en gran cantidad), o transferencias, pagos y cobros de recibos, nóminas, etc. Luego hay imposiciones a plazo fijo, que en USA se llaman, curiosamente, CDs (Certificates of Deposit). Se puede explicar la teoría monetaria y bancaria sin utilizar la palabra “depósito”, aunque sería algo engorroso.

    Los problemas de la banca y el ciclo económico no surgen por la cantidad de depósitos a la vista, que es relativamente pequeña: la gente no suele tener grandes saldos en sus cuentas corrientes o de ahorro, sino que en cuanto puede (el banco se lo sugerirá seguramente) los transforma en depósitos a plazo con mejor rendimiento.

    Cuando uno comete un error, normalmente es por ignorancia; cuando se propaga ese error o una falsedad, puede ser por ignorancia (uno se lo cree) o por malicia, por interés en engañar a otros; cuando no se reconoce un error después de que te lo han explicado varias veces y bien, entran en juego otros factores, como la protección del ego, del estatus (no reconocer que eres falible, que te has equivocado en algo que además es esencial en tu teoría), o el cerrar filas en torno a la ortodoxia que define a un grupo sectario. Antes de profundizar en análisis de este tipo (sociología del conocimiento), con los cuales voy a ofender a muchos aun más que lo que normalmente ya hago, prefiero decir simplemente que aquí hay mucha ingenuidad (o simplismo, estrechez de miras, rigidez): intelectual y práctica. ¿Somos tontos? Sí, pero sobre diferentes cosas y con diferentes “intensidades”; y también hay los que se hacen los tontos (para eximirse de responsabilidad, “yo no sabía”), los metatontos (que no saben que no saben) y los deshonestos.

    Los antiguos clientes de la banca no son los mismos que los actuales clientes de la banca: hoy día todo el mundo lo es; antiguamente probablemente eras parte de una minoría selecta, alguien bastante rico, seguramente un comerciante, y esta diferencia es crucial porque entonces necesitas entender qué estás haciendo en tu relación con el banco. ¿Es posible que los bancos en el pasado engañaran a sus clientes? Sí. Pero en lo que he leído y oído sobre el tema hay mucha especulación y cuento y poca evidencia: datos empíricos, pruebas, juicios y condenas contra los orfebres tramposos. Se puede uno referir al derecho romano: pero resulta que eso es evidencia no de que los críticos de la reserva fraccionaria tengan razón, sino de que los romanos tenían un sistema bancario peculiar, no usaban crédito circulante como sí han hecho y hacen (porque es mucho más eficiente) otras civilizaciones.

    Un cordial saludo y de nuevo gracias por la atención y el interés.

  14. Flames says:

    Iba a preguntar por el BITCOIN… y ya he visto que Alex ha realizado un comentario al respecto. Me gustaría conocer su opinión (la de todos) al respecto. Y no sólo en el plano teórico, sino en manos de quién está, etc.

    Gran debate se ha abierto en este hilo.

  15. Juan says:

    Capella, gracias por la respuesta. Sólo una reflexión:
    Observo que –además de las asociaciones de defensa del consumidor–, políticos, jueces, tertulianos, etc. se indignan por el engaño en temas como las hipotecas, preferentes, los sellos de Afinsa, etc. Es verdad que ha habido gente humilde engañada, pero mucha otra simplemente se apuntó al carro de la alta rentabilidad de ciertos productos financieros y ahora se hacen las víctimas a la espera de que los demás paguemos la factura. Pero claro, si los tribunales ven buenas razones para declarar víctimas a esta gente ¿cómo los demás no van a pensar que sus depósitos están fuera de todo peligro? ¿Cómo van a admitir que le quiten “su dinero” si ven que su vecino no paga el alquiler y el dueño casi ni lo puede desahuciar? ¡Pero si de Guindos dijo explícitamente que la seguridad de los depósitos estaba fuera de toda duda en España!

    Ya sé que los liberales informáis incansablemente (y yo me aprovecho de ello), pero los “malos” son más y mucho más poderosos. Por eso vería con buenos ojos el cambio de ciertos nombres que pueden llevar a engaño. ¿Quién en primera instancia puede pensar que “participaciones preferentes” va a significar algo peligroso? Hasta la CNMV reconoce el mal nombre. Dice textualmente: “pese a su denominación, no otorgan preferencia alguna a sus titulares; de hecho, en el orden de prelación de créditos se sitúan por detrás de todos los acreedores comunes y subordinados”. Pues eso.

    Me despido. Sigue así y cada vez seremos más los buenos. Y gracias a Luis Alberto Iglesias por la misma razón.

  16. Gracias a ti por tus aportaciones y por tu labor de difusin, Juan. Un saludo. L

  17. Francisco Capella says:

    Juan, me parece bien intentar cambiar nombres si con eso se gana en claridad, y el lenguaje evoluciona con su uso: el problema es que la inercia es enorme, muchos no se van a enterar, otros no van a hacerte caso, y algunos igual quedan aun más confundidos.

    En vez de usar un lenguaje hiperclaro, quizás es más conveniente recordar a la gente que pueden estar engañándola, que esté atenta, y que no se hagan los tontos luego que no cuela. Caveat emptor (Buyers beware, o sea ojito con lo que compras, entérate de qué contratas).

    Las participaciones preferentes son preferentes… frente a otras participaciones. Si en vez de en eso se hubieran fijado en “participaciones” que es sinónimo de “acciones”…

    Sobre Bitcoin, es muy interesante, seguro que Luis tiene ya grabada o prevista una charla al respecto. Aquí algo más: http://intelib.wordpress.com/?s=bitcoin

  18. Efectivamente, Bitcoin est a punto de llegar a http://www.educacionparalalibertad.com

A %d blogueros les gusta esto: