¿Es posible ahorrar y disfrutar de la Navidad? ¡Sí!

Como ya he explicado en otra ocasión, ahorrar es posible sean cuales sean tus ingresos. No obstante, es cierto que hay épocas del año en que los gastos tienden a dispararse, por ejemplo, las fiestas de Navidad. Como estos son días de obsequios, comilonas y celebraciones, quiero regalarte algunas recomendaciones para que disfrutes de las fiestas sin renunciar al saludable hábito del ahorro. Vamos allá.

Santa Claus and presents

Espera a que lleguen las rebajas para comprar los regalos

Dar y recibir regalos el día de Reyes es una tradición muy bonita que nunca pierde su magia, ¿verdad? Este año te propongo lo siguiente: compra la mayor parte de los regalos, o al menos aquellos de mayor importe, dos o tres días después de que terminen las fiestas, cuando empiecen las rebajas de enero. De esta manera te beneficiarás de importantes descuentos que pueden alcanzar y superar el 50%. Por ejemplo, si quieres regalar a tu novio esos zapatos de piel que has visto en el escaparate, puedes hacerles una foto, imprimirla y plastificarla, guardarla en un sobre bonito, y entregársela el día de Reyes como un «vale de regalo» que él podrá canjear contigo en la tienda un par de días después (cuando la magia de las rebajas haya reducido su precio a la mitad).

Regala el fruto de tu creatividad

Los anunciantes nos han acostumbrado a pensar que los regalos deben ser comprados. Nada más lejos de la realidad. Si quieres sorprender con algo único y original, crea tus propios regalos. ¿Te gusta la fotografía? Pues, reúne las fotos de los mejores momentos que has pasado con tu novia durante este año y regálaselo. ¿Te gusta componer música? Escribe una canción para tu mejor amiga, queda con ella en su café favorito y cántasela delante de todos. Nunca lo olvidará. ¿Te gusta escribir relatos? Escribe un cuento a tu madre, imprímelo con una letra elegante en buen papel y regálaselo. ¿Eres mago? Ofrece una actuación para todos los niños de la familia. Como ves, hacer regalos extraordinarios está al alcance de cualquiera y no requiere ir de compras.

Organiza comidas de Navidad en las que todos aporten algo

Reunir en tu casa a tus amigos y familiares para cenar o comer no tiene por qué resultar caro o laborioso. Pídeles que cocinen su plato favorito para componer entre todos un menú de Navidad de lo más suculento. Que uno traiga su vino preferido, que otro se ocupe del postre, que otro prepare el aperitivo… Tú, como anfitrión, puedes ambientar tu casa con motivos navideños, hacer de fotógrafo, elegir la música para cada momento o aportar el champán.

Inventa tus propias fiestas

El día 31 de diciembre es muy habitual celebrar la Nochevieja yendo a beber y bailar a bares o salas de fiesta que ofrezcan barra libre hasta el amanecer. Otra opción mucho más económica con la que evitarás las aglomeraciones y a los borrachos es hacer fiestas en tu casa con tus amigos más cercanos. Reuníos para recibir el nuevo año con música y ropa de los años 60, o para ver de un tirón las tres películas de El Padrino y volver a disfrutar con las interpretaciones de Marlon Brando, Robert de Niro y Al Pacino, o para un maratón de La guerra de las galaxias (Star Wars) si es que preferís la ciencia ficción. Te aseguro que serán fiestas mucho más memorables que cualquier a la que puedas asistir en un lugar público.

Como ves, ahorrar en Navidades no significa que las fiestas pierdan lustre y emoción sino todo lo contrario. ¡Saca a pasear tu imaginación y encuentra formas originales de renovar el espíritu navideño dando un respiro a tu bolsillo!

 

 

Anuncios

Acerca de Luis Alberto Iglesias
Profesor, formador, traductor e intérprete. Liberal. Director comercial en www.elartedepresentar.com El conocimiento es la vacuna contra la ignorancia que vuelve a las sociedades presas fáciles de demagogos, totalitarismos e ideas incorrectas.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: